jueves, 10 de diciembre de 2015

Chien Denté.

En las aventuras de Titú y Sebastián aparece un personaje muy importante, casi imprescindible, el "Perro Malako". Su nombre real era Isa, pero los niños lo apoderaron  "Chien Denté", animal mordedor como no los hay.

En lenguaje universal, su apodo se ha transformado en Malako, lo que en realidad significa exactamente lo mismo. 





Dicho Malako era el confidente de los niños. Además se podía contar con él para cualquier aventura. Si lo llamabas, venía enseguida… salvo si estaba ocupado haciendo cosas perrunas o bien a la hora de la comida, sagrada para él.




Ladraba, soñaba, te robaba la servilleta si no le dabas algo cuando estabas comiendo, se escapaba casi siempre durante los largos paseos por los bosques y dormía cerca de los niños que tenían una verdadera veneración por ese animal de cola corta pero de gran corazón. 

Era imposible ganarle corriendo, y si te escondías siempre conseguía encontrarte. Además protegía la casa y sus huesitos como un verdadero animal rabioso. No cabe duda alguna que era uno más en la pequeña casa de los abuelos donde sus ladridos eran inseparables del verano.




Cada vez que vuelvo a ver fotos donde aparece, mis sentimientos se estremecen al recordarme los innumerables momentos que pasé jugando a su lado. Era mi alma, mi pelaje, mi héroe y mi rey.





Vivió su vida de perro, dejando miles de recuerdos a todos los que lo han conocido, y estoy convencido que sigue corriendo por alguna parte además que en mi corazón.
Chris.

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(1) El Malako aparece por primera vez en uno de los capítulos de "Mistigri titulado "El perro Malako". Reaparece en cada uno de los capítulos de "Equinoccio" situado en Dardenac, el pueblo donde residen los abuelos de nuestros héroes.