martes, 15 de noviembre de 2016

Les petits Buddhas.

Titú nunca ha sido un gran filósofo, eso está más que claro. Su concepto de la vida siempre ha sido bastante simple: jugar, jugar y jugar. Bueno, también dibujar cuando uno ya está cansado de tantos ajetreos.

Es que dibujar no es jugar, no. Dibujar es importante, dibujar es, quizás, una filosofía y, sobre todo, cuando dibujas… te vuelves invisible.

Titú sigue siendo invisible, incluso ahora que parece haber crecido, no parece haber cambiado mucho.