miércoles, 15 de febrero de 2017

Transfiguración.

Cuando presenté el primer capítulo de Styx a Carlos, le expliqué que, por muy tenue que sea, existía un lazo entre Titú y el personaje anónimo de nuestro nuevo proyecto.

Pedí a Carlos de imaginarme de viejo, dejando atrás toda la documentación que nos sirvió para realizar las aventuras de nuestro joven héroe.

Me hicieron gracia sus primeros esbozos que hizo a mano alzada, aquí, en el despacho, justo delante de mi. 

Lo más curioso de todo es que ni siquiera me observaba para tomar referencias visuales… como si ya supiese quién iba a ser en un improbable futuro.

En ellos, aparezco cruzándome conmigo mismo, una experiencia bastante sorprendente reflejada con bastante acierto en el álbum.