lunes, 21 de mayo de 2018

Bajo el mar, cantan las máquinas.


Titú vuelve… Estábamos terminando los últimos retoques del próximo album cuando la marea nos sorprendió. Es sólo cuando empezaron a pasar los peces delante de la mesa de dibujo que estuvimos algo preocupados. 

Al salir de casa vi un tiburón buscando latas de atún, lo que acabó definitivamente con mis ganas de dar un paso más  hacia fuera.

Mientras, Carlos seguía dibujando sin preocuparse mucho de los últimos acontecimientos. “No te preocupes, me decía, el mar acabará por bajar."

Y así fue. Comimos ensalada de algas y, más tarde, supimos que el tiburón, que se había intoxicado, acabó en el hospital con la aleta carcomida.