lunes, 23 de julio de 2018

Lectores del verano.

Querido amigos del tiempo que pasa, os deseo largas y placenteras horas de lectura veraniega bajo la sombrilla, ese extraño árbol metálico plantado en las playas de arena ardiente, propicio a provocar ensoñaciones y viajes más allá de los confines de la memoria.

Aquí os dejo unos cuantos sueños, para los lectores más asiduos.

¡Qué disfrutéis del silencio de cada momento!