martes, 26 de marzo de 2019

La ventana prodigiosa.

Existen otros universos, otras ventanas que dan hacia otra parte, hacia un mundo regido por nuestra imaginación y donde todo es posible.

No hace falta mucho para viajar hacia aquellos lejanos parajes, ni siquiera hace falta una ventana, el cielo es suficiente para abrirnos las puertas milagrosas del más allá.

Yo, cuando era niño, era capaz de parar el tiempo por unos segundos. Este extraordinario don  desapareció cuando me convencí que ese milagro era totalmente imposible. Si no hubiera sido así, quizás ahora sería el amo de los tiempos muertos.