lunes, 17 de febrero de 2020

Lecturas de fin de semana.

Me acuerdo que cada sábado por la mañana, Titú se quedaba en la cama leyendo sus cómics preferidos.

Allí viajaba hacia otros mundos en compañía de Thorgal, Blueberry, Red dust, Simon du Fleuve, Mac Coy, Jonathan Cartland… sin olvidarnos de Tintín, el más leídos de todos.

El tiempo no parecía tener ataduras y el niño podía leer hasta muy avanzada la mañana.

Después la vida de la pequeña casa borraba aquellos sueños hasta el día siguiente, si las estrellas lo permitían o bien si no se iba a ninguna parte, lo que ocurría muy poco, la verdad.

Pero un día Titú se dio cuenta que ya no era un niño, pero estoy seguro que debe ingeniárselas para seguir a sus compañeros de aventura, su alma de niño no ha desaparecido yo olvidará nunca a sus amigos de papel.